En un contexto regional marcado por el avance de la derecha y la precarización laboral, COTRADO ALAC sostuvo una reunión estratégica con la Confederación Sindical de las Américas (CSA) para trazar un camino conjunto que integre a los trabajadores de la economía social y desregulada a las estructuras del movimiento sindical formal.
El objetivo: Dejar de pelear divididos
Históricamente, el movimiento sindical latinoamericano ha estado dividido entre el trabajo «formal» y el «informal». El objetivo central de esta reunión fue presentar a la CSA una propuesta clara para terminar con esta fractura. La premisa es urgente, dado que mientras los sindicatos tradicionales y las organizaciones de trabajadores de plataformas, domiciliarios, recicladores y ambulantes miran cada uno para su propio lado, los sectores conservadores avanzan a paso firme.
El objetivo no es solo «incluir» a los sectores desregulados o llamados «informales», sino construir una alianza orgánica y programática que permita enfrentar la regresión de derechos que vive nuestra región.
Los debates fundamentales: Cambiando la narrativa
La reunión no se limitó a la logística; tocó el fondo del problema conceptual. Desde COTRADO ALAC planteamos una crítica profunda a la terminología impuesta por los Estados y por organismos internacionales. No somos «informales»
Rechazamos el término «informalidad» porque es una categoría impuesta desde el mundo institucional que solo mide quién paga impuestos. Nosotros proponemos hablarnos como trabajadores desregulados o desprotegidos, ya que la precariedad nace de la exclusión del sistema.
Más allá de la «formalización»:
La Recomendación 204 de la OIT plantea a los estados el impulso de políticas públicas encaminadas a «transitar hacia la formalidad», dando cuenta de una visión hegemónica e irreal, de que la informalidad es algo «transitorio». Para COTRADO, sin embargo, la informalidad es algo propio del sistema, no es transitoria. Mientras una persona logra formalizarse, el modelo económico empuja y sostiene a tres o más a la precariedad.
Acordamos que el discurso estatal de llamar «emprendedores» a los trabajadores precarizados es una trampa. Los sindicatos debemos ganarlos por el corazón, reconociéndolos como compañeros de clase que están en economías de subsistencia, sin ponerles barreras ideológicas.
El resultado más importante de esta reunión es el compromiso político mutuo de continuar trabajando juntos. La CSA recibió con gran interés la propuesta de COTRADO ALAC, reconociendo que el fortalecimiento sindical en la actualidad es imposible si no se incorpora a los millones de trabajadoras y trabajadores que hoy operan fuera de la estructura tradicional.
A partir de este encuentro, ambas organizaciones asumimos el compromiso de mantener un diálogo fluido, intercambiar análisis y documentos de trabajo, y movilizar a nuestras respectivas estructuras en los territorios y a nivel regional.
El horizonte está claro: el desarrollo de un Encuentro Sindical Regional de carácter programático. Un espacio donde, en el mediano plazo, podamos sentarnos las centrales sindicales y las organizaciones de trabajadores desprotegidos para aprobar una plataforma de derechos transversal y definir los mecanismos orgánicos que nos permitan luchar unidos.
Para COTRADO ALAC, esta reunión marca un hito en nuestra estrategia continental. Demostramos que tenemos una propuesta madura y la voluntad política para impulsarla. Sabemos que el desafío es enorme y que hay barreras por romper en cada país, pero el primer paso ya se dio: hemos empezado a construir la unidad que la clase trabajadora latinoamericana exige hoy.
