La reforma laboral de Argentina y el efecto dominó sobre la economía popular

La reforma laboral de Argentina y el efecto dominó sobre la economía popular

Análisis político urgente — Marzo 2026

El Congreso argentino acaba de aprobar la Ley de Modernización Laboral impulsada por Javier Milei. Para el trabajo formal, es una derrota. Para el trabajo en domicilio y la economía popular, puede ser un desastre silencioso que nadie está mirando.

Equipo de Análisis COTRADO ALAC
Coordinadora Regional · América Latina y el Caribe

Marzo de 2026

El 28 de febrero de 2026, el Senado argentino convirtió en ley la Ley de Modernización Laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La aprobación se dio con 41 votos a favor y 28 en contra, en medio de protestas masivas, una huelga general y cánticos de «no a la esclavitud» frente al Congreso. Para el movimiento sindical organizado, es una derrota importante. Pero el impacto más profundo y menos debatido no es sobre los trabajadores que tienen sindicato — es sobre los que no tienen ninguno.

Lo que dice la ley — y lo que no dice

La Ley de Modernización Laboral tiene 218 artículos y cinco ejes temáticos. Sus defensores la llaman una actualización necesaria de normas del siglo XX. Sus críticos la llaman lo que es: una transferencia sistemática de riesgos y costos desde los empleadores hacia los trabajadores. Los cambios centrales son:

  • Reducción de indemnizaciones: se elimina el aguinaldo, las vacaciones y las propinas de la base de cálculo. Se impone un tope salarial de 3 veces el promedio del convenio. Las indemnizaciones por despido serán considerablemente menores.
  • Jornadas de hasta 12 horas sin pago de horas extra: se permite extender la jornada diaria de 8 a 12 horas, compensadas con tiempo libre a convenir — no con dinero.
  • Restricción del derecho a huelga: se amplía la lista de servicios esenciales que no pueden bajar del 75% de operatividad, incluyendo telecomunicaciones, puertos y educación.
  • Eliminación de la ultractividad: cuando vence un convenio colectivo, deja de tener vigencia automáticamente. Los trabajadores pierden protección mientras se negocia el nuevo acuerdo.
  • Trabajadores de plataformas con media jubilación: los repartidores y trabajadores de apps recibirán el 50% de la jubilación mínima — equivalente a unos US$ 127.
  • Sin multas por trabajo en negro: ya desde la Ley Bases de 2024 se eliminaron las penalidades para empleadores que contratan trabajadores no registrados. La nueva ley consolida ese marco.

El argumento que nadie está haciendo — y nosotras sí hacemos

El debate sobre la reforma laboral argentina se concentró, comprensiblemente, en los trabajadores formales: sus indemnizaciones, sus convenios, su derecho a huelga. Pero hay un argumento que las organizaciones del trabajo informal ya hicieron antes de que la ley se aprobara, y que ahora se vuelve más urgente que nunca.

Si el trabajador formal pierde plata, consume menos en tu feria, compra menos en tu barrio. Si lo echan fácil, aumentan los trabajadores que se la rebuscan en la economía popular. Se llena la plaza de manteros, se satura la ruta de cartón. Más gente peleando por las mismas migajas. El desempleo del sector formal es la fábrica de pobreza de nuestro sector.

UTEP — Unión de Trabajadores de la Economía Popular, Argentina, 2025

Este argumento describe con precisión el mecanismo que COTRADO ALAC conoce desde su propia experiencia: la precarización del trabajo formal no se contiene en el sector formal. Se derrama hacia abajo, hacia el trabajo informal, hacia la economía popular, hacia las trabajadoras en domicilio. Y ese derrame tiene un nombre: es el efecto dominó.

La cadena del efecto dominó

Cómo llega la reforma hasta la trabajadora en domicilio
  • La reforma abarata el despido — las empresas pueden desvincularse de trabajadores con menor costo. El primer efecto es el aumento del desempleo formal.
  • Los desempleados formales entran al mercado informal — como vendedores ambulantes, cuentapropistas o trabajadoras en domicilio. Más oferta en el mismo mercado = caída de precios y condiciones.
  • Los trabajadores formales que conservan su empleo tienen menos poder adquisitivo — menos consumo popular = menos demanda de los productos de la economía informal.
  • Sin multas por trabajo en negro, los empleadores formalizan menos — más trabajo informal estructural, más competencia en el sector.
  • La trabajadora en domicilio absorbe todo lo anterior — más competidoras en el mercado, menos demanda, menor precio por pieza, sin ningún mecanismo de protección.

El caso específico de FECOSET y las trabajadoras en domicilio argentinas

FECOSET — la Federación de Costureras, Sastres y afines afiliada a COTRADO ALAC en Argentina — representa precisamente a las trabajadoras al final de esa cadena. La industria textil argentina ya viene de años de destrucción de empleo formal: la informalidad en la industria de la confección supera el 60% y en el trabajo a domicilio específicamente alcanza niveles aún mayores.

Para estas trabajadoras, la reforma tiene un impacto directo: cada costurera de fábrica que pierde su trabajo por un despido más barato es una potencial competidora más en el circuito de las trabajadoras en domicilio. Cada empresa que decide no registrar a sus trabajadoras porque ya no hay multa empuja sus costos hacia las trabajadoras más vulnerables de la cadena.

Lo que no está en el debate público argentino

La reforma laboral aprobada no contiene una sola mención al trabajo a domicilio ni al trabajo en domicilio. No hay un artículo que proteja a las trabajadoras de la economía popular del desborde que esta ley va a generar. El sector más vulnerable del mercado laboral argentino fue completamente ignorado en 218 artículos de reforma laboral.

Por qué esto importa en toda la región

Argentina no es un caso aislado. La reforma laboral de Milei forma parte de una ola regional de flexibilización laboral que tiene expresiones distintas en cada país pero una misma lógica: reducir el costo del trabajo para el capital y trasladar el riesgo hacia los trabajadores. En ese contexto, las trabajadoras en domicilio de toda la región están expuestas al mismo patrón de desborde.

En Chile, la reducción de la jornada laboral a 40 horas excluye completamente a quienes trabajan sin jornada definida. En Perú, la informalidad supera el 70%. En Centroamérica, el trabajo en domicilio crece sin ningún marco normativo que lo proteja. La tendencia regional es la misma: el trabajo formal se flexibiliza, el trabajo informal se expande, y las trabajadoras en domicilio absorben el exceso.


La posición de COTRADO ALAC

    1. Rechazamos la Ley de Modernización Laboral argentina en tanto mecanismo que profundiza la precarización del trabajo formal y, por efecto de derrame, agrava las condiciones del trabajo informal y en domicilio.
    2. Exigimos que el debate sobre reforma laboral incluya al trabajo informal — no como variable de ajuste, sino como sector que requiere protección específica y urgente.
    3. Alertamos a las organizaciones de la región sobre el patrón regional de flexibilización y llamamos a construir una respuesta articulada desde las economías populares y el trabajo en domicilio.
    4. Convocamos a los gobiernos de la región a avanzar en el reconocimiento normativo del trabajo en domicilio, comenzando por la ratificación del Convenio 177 de la OIT.
    5. Expresamos solidaridad con FECOSET y las organizaciones del trabajo popular argentino que se movilizaron contra esta reforma y con todos los trabajadores que salieron a las calles.
 

 

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