El 6 de noviembre de 2025, en Montevideo, se concretó una reunión histórica entre la Coordinadora Regional de Trabajadoras y Trabajadores en Domicilio de América Latina y el Caribe (COTRADO ALAC) y la Central Sindical de las Américas (CSA). El encuentro, solicitado por COTRADO ALAC, tuvo como objetivo abrir un canal de diálogo directo con la CSA para avanzar en el reconocimiento sindical de los trabajadores en domicilio y de la economía informal y desregulada.
La delegación estuvo compuesta por FlordeLiz Feijoo (Sindicato Único de la Aguja – SUA, Uruguay), Tatiana Rojas (CONATRADO, Chile) y Carlos Sánchez (Coordinador Regional de COTRADO ALAC). Fueron recibidos por Rafael Freire (Secretario General de la CSA), Cícero Pereira da Silva (Secretario de Formación y Educación Sindical) y Jessica Rodríguez (Secretaria de Política de Género y Juventud).
Desde COTRADO ALAC se planteó con claridad la preocupación frente al avance del conservadurismo y las tendencias libertarias en la región, que amenazan los derechos laborales y dificultan la organización de los sectores más precarizados. Se denunció que las centrales sindicales nacionales han sido históricamente refractarias al reconocimiento de las organizaciones de trabajadores en domicilio, recicladores, vendedores ambulantes y trabajadoras domésticas, lo que perpetúa su exclusión de la negociación colectiva y la seguridad social.
Tatiana Rojas subrayó que, más allá de las formas organizativas —cooperativas, emprendimientos, asociaciones—, estos sectores siguen siendo trabajadores. Lo que los une no es solo la informalidad, sino la ausencia de derechos. FlordeLiz Feijoo destacó el caso uruguayo, donde se logró establecer un laudo en el Consejo de Salarios que fija el valor mínimo de confección de una prenda en domicilio, reconociendo parcialmente el trabajo de fason (tercerizado). Sin embargo, advirtió que en la mayoría de los países de la región estos trabajadores siguen invisibilizados y sin protección.
Desde la CSA, Rafael Freire reconoció que el trabajo en domicilio suele confundirse con el trabajo doméstico, y se comprometió a canalizar el tema hacia las secretarías responsables. Subrayó que el fortalecimiento de la organización sindical, independientemente del vínculo contractual, es una prioridad estratégica para el próximo período. La CSA expresó su disposición a avanzar en alianzas con redes como COTRADO ALAC, WIEGO y StreetNet, y a explorar la creación de estructuras territoriales que permitan organizar a trabajadores sin rama definida.
La reunión evidenció que, pese a las resistencias internas en muchas centrales nacionales, existe una oportunidad de construir una articulación continental que reconozca a los trabajadores desregulados como parte integral de la clase trabajadora. La propuesta de COTRADO ALAC apunta a una política sindical que no se limite al contrato formal, sino que abrace la diversidad de formas laborales que sostienen la vida en América Latina.
La precarización no es un fenómeno marginal: afecta a millones de trabajadores en toda la región. La formalización tributaria sin derechos no es solución. La tarea militante es construir una campaña regional de reconocimiento, organización y articulación, que enfrente tanto la ofensiva conservadora como la indiferencia institucional. La CSA ha abierto una puerta: ahora toca empujarla colectivamente.