Chile: Elecciones y derechos sociales

Chile: Elecciones y derechos sociales

Incertidumbre electoral y el desafío para los trabajadores

A medida que Chile se aproxima a las elecciones presidenciales de noviembre de 2025, el país atraviesa un momento de profunda incertidumbre política y social. Las encuestas muestran un escenario polarizado, donde la ex ministra del Trabajo, Jeannette Jara, lidera las preferencias con una propuesta que interpela directamente las demandas históricas de los movimientos sociales y sindicales (Ver nota) . Sin embargo, su candidatura ha despertado una ofensiva discursiva por parte de sectores conservadores y reaccionarios, que apelan al anticomunismo como estrategia de deslegitimación (Ver Nota).

Una campaña marcada por el miedo

La reacción de la derecha radical ante el avance de Jara ha sido inmediata y virulenta. Figuras como Johannes Kaiser y Evelyn Matthei han recurrido a un lenguaje incendiario, acusando al Partido Comunista de ser una amenaza para la democracia. Esta narrativa, que recuerda las campañas del terror de otras épocas, busca instalar el miedo como herramienta política, desplazando el debate programático y las propuestas concretas.

Pero lo que está en juego no es solo una disputa ideológica: es la posibilidad de avanzar hacia un modelo de país que garantice derechos sociales, trabajo digno y justicia distributiva. Jara, como ex ministra del Trabajo, fue una de las principales impulsoras de reformas estructurales como la reducción de la jornada laboral, el fortalecimiento de la negociación colectiva y el reconocimiento del trabajo en domicilio como categoría laboral específica.

El desafío para el mundo del trabajo

Para los trabajadores y trabajadoras, especialmente aquellos organizados en redes sindicales, territoriales y comunitarias, el actual escenario plantea una doble tarea: resistir el discurso del miedo y disputar el sentido común. La candidatura de Jara representa una oportunidad inédita para que las demandas históricas del movimiento social ingresen al centro del debate presidencial. Pero también exige una articulación activa, capaz de contrarrestar la ofensiva conservadora y construir mayorías sociales desde abajo.

La incertidumbre no solo proviene de los resultados electorales, sino de la capacidad del país para sostener un proceso democrático sin retrocesos autoritarios. En este contexto, el rol de las organizaciones de base, los sindicatos y las plataformas regionales será clave para garantizar que el debate se mantenga en el terreno de las propuestas y no en el de las caricaturas ideológicas.

Una oportunidad para avanzar

Más allá de las encuestas, lo que está en juego en Chile es el modelo de sociedad que queremos construir. La candidatura de Jeannette Jara, con todas sus tensiones y desafíos, abre una ventana para reconectar la política institucional con las luchas sociales. Frente al anticomunismo instrumentalizado como herramienta de miedo, la respuesta debe ser más participación y más organización.

Los trabajadores no pueden ser espectadores de este proceso. Deben ser protagonistas, con voz propia, con propuestas claras y con la convicción de que el futuro se disputa en cada territorio, en cada sindicato y en cada espacio de articulación regional.

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