IntroducciónEste protocolo es una herramienta de lucha en proceso de construcción colectiva, que debe debatirse en nuestras organizaciones para ser adoptada como un instrumento oficial de Prevención y acción contra las violencias de género y otras motivaciones. Por lo tanto no debe entenderse aún como un instrumento oficial de COTRADO ALAC. Las trabajadoras y trabajadores en domicilio enfrentan día a día formas de violencia que no son solo individuales, sino que se inscriben en una historia de exclusión, informalidad y discriminación sistemática hacia las mujeres, migrantes, afrodescendientes, indígenas y diversidades sexo-genéricas en América Latina y el Caribe. Frente a ello, COTRADO-ALAC asume el compromiso activo de prevenir, atender y reparar cualquier situación de acoso, abuso, discriminación o vulneración de derechos, no como un acto burocrático, sino como un ejercicio de soberanía organizativa y autocuidado feminista. Este protocolo busca: Fortalecer prácticas de cuidado colectivo en nuestras organizaciones Garantizar procedimientos claros, accesibles y seguros para actuar ante situaciones de violencia Promover una cultura organizativa basada en el respeto, la equidad y la transformación de las violencias estructurales Las mujeres No estamos solas. No callamos más. Nos cuidamos entre todas. Las personas LGBT decimos No nos invisibilizan más. Nos nombramos, nos abrazamos, nos defendemos en comunidad. Las personas migrantes/inmigrantes No cruzamos las fronteras solos. No valemos menos. Nos tejemos redes para vivir con dignidad. Las personas indígenas o de diversas etnias y razas No somos estereotipos. No aceptamos el racismo. Nos fortalecemos desde nuestras raíces. |
Marco TeóricoLa formulación de un protocolo institucional para prevenir y sancionar el acoso, el abuso y toda forma de violencia basada en la identidad reconoce la centralidad de la dignidad humana como fundamento ético y jurídico. Este principio, consagrado en la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 1) y reafirmado por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, establece que toda persona merece un trato respetuoso, libre de humillaciones y amenazas, sin importar sexo, género, orientación sexual, origen étnico, nacional, social, edad, condición migratoria u otras condiciones. Se incorpora un enfoque interseccional, reconociendo que las violencias no actúan de forma aislada. Las experiencias de exclusión se acumulan y amplifican en función de múltiples factores identitarios y estructurales. Como plantea Kimberlé Crenshaw, los sistemas de opresión se entrecruzan, generando vulnerabilidades específicas que exigen respuestas diferenciadas. Este enfoque ha sido recogido por organismos como la CEPAL y la Relatoría sobre los Derechos de las Personas LGBTI de la CIDH, en sus recomendaciones sobre políticas integrales. La perspectiva incluye también el concepto de violencia estructural y simbólica (Bourdieu), entendido como aquel conjunto de prácticas institucionales, discursos y omisiones que perpetúan desigualdades sin requerir agresión directa. Esto se traduce en silenciamientos, infantilización, negación de voz o representación, y exclusión sistemática de personas en función de su identidad. El protocolo se ancla en el principio de no discriminación, tal como lo establece la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la Convención Internacional sobre la Eliminación de la Discriminación Racial, y más recientemente el Convenio 190 de la OIT, que reconoce el derecho de toda persona a un entorno laboral libre de violencia y acoso. Asimismo, se incorpora el principio de territorialidad y adecuación cultural, reconociendo que las organizaciones regionales deben adaptar sus mecanismos de prevención, denuncia y reparación al contexto sociopolítico, jurídico y comunitario en que operan. Esto exige un diálogo continuo con saberes locales, marcos normativos nacionales y experiencias organizativas diversas. Finalmente, el protocolo se sustenta en el deber de cuidado y la responsabilidad colectiva, afirmando que la construcción de espacios seguros y libres de violencia es una tarea de todas las personas involucradas en la organización. No se trata solo de sancionar, sino de prevenir, reparar y transformar. |
Directrices Operativas del Protocolo
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Tabla de directrices operativas
| Eje | Directrices Clave | Objetivo |
PREVENCION![]() |
Talleres participativos, sensibilización continua, campañas gráficas adaptadas, guía de lenguaje respetuoso y formación de referentes preventivos. | Generar conciencia colectiva y evitar la normalización del acoso. |
DENUNCIA ACCESIBLE![]() |
Canal digital seguro, denuncia anónima con validación territorial, formación en protección de datos, coordinación binacional para casos transfronterizos. | Garantizar acceso real y confidencial para todas las personas afectadas. |
ABORDAJE Y RESOLUCION![]() |
Comisión ética con enfoque intercultural, tiempos acotados de respuesta, procedimiento garantista y medidas cautelares inmediatas. | Resolver con celeridad, legitimidad y sin revictimizar. |
CUIDADO Y REPARACIÓN![]() |
Apoyo psicológico regional, acompañamiento jurídico, reconocimiento institucional, medidas de no repetición y reparación simbólica. | Restituir dignidad, salud y confianza en la organización. |
ADECUACION TERRITORIAL![]() |
Protocolos adaptables, consulta comunitaria, coordinación interjurisdiccional, presencia multicanal y validación lingüística/cultural | Asegurar pertinencia regional, territorial y jurídica en toda implementación. |
EVALUACION Y MEJORA![]() |
Sistematización continua, revisión semestral participativa, indicadores de equidad, legitimación sindical y rendición pública de cuentas. | Fortalecer el protocolo a partir de la experiencia organizativa real |
Tabla Integrada: Conductas, Mecanismos de Denuncia y Respuesta Institucional
| Tipo de conducta | Canal de denuncia | Medidas inmediatas | CRET (*) | Registro documental |
| Hostigamiento verbal | Confidencial vía web | Separación preventiva de partes | Comisión de ética regional | Acta de recepción firmada |
| Acoso físico o sexual | Delegado/a territorial | Activación de protocolo urgente | Comité binacional de crisis | Registro en plataforma segura |
| Violencia psicológica | Referente de confianza | Derivación a instancia especializada | Coordinación jurídica | Informe técnico validado |
| Expresiones de odio | Moderador/a de redes | Eliminación del contenido, alerta a Comisión | Comité de formación y comunicación | Captura certificada + seguimiento |
| Xenofobia institucional | Comisión territorial | Revisión de prácticas excluyentes | Equipo de inclusión y diversidad | Acta de intervención documentada |
| Violencia digital | Formulario web específico | Bloqueo de acceso, derivación legal | Coordinación de soberanía digital | Registro cifrado con respaldo legal |
| (*)Esta tabla da cuenta de la necesidad de una organización fortalecida, sin embargo, es posible abordar estas distintas situaciones de violencia, estableciendo un Comité Único de Respuesta Ética y Territorial (CRET), compuesto por integrantes rotativos con formación mínima en justicia restaurativa, enfoque de género y derechos territoriales. Este comité tendría facultades para: |
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